Trámites y permisología, la piedra en el zapato de clientes y promotoras

Voceros de promotoras explican los diversos escenarios que siguen afectando al sector construcción en diferentes sentidos

David Alejandro Chacón

José Javier Arosemena, residente panameño, comenzó las diligencias para adquirir un apartamento de dos habitaciones en Vía España en agosto 2016. La oferta de la promotora era de entrega para el primer trimestre 2019. Los tiempos no se han cumplido y la nueva fecha tentativa es comienzos del 2020. 

“Me han explicado que una de las razones, no necesariamente la principal, pero sí muy influyente, es que todo se debe al excesivo y burocrático proceso de permisología”, dijo el afectado. 

Ricardo Chávez, director de ventas de la promotora Haus, recordó que en el proceso después que aprueban un anteproyecto hasta que obtienes el permiso de construcción, “pasan muchísimos meses. Entre ocho y 12 meses en promedio”, resaltó. 

“Estos procesos, claro está, involucran financiamientos de bancos. Entonces uno queda como estancado esperando funciones y que se pueda evolucionar. Luego, cuando puedes introducir los documentos, comienzan a circular de manera viciosa muchos cambios para poder avanzar. Los hacemos, y salen exigencias nuevas. No tienes un documento que te señale de una vez todos los requerimientos y ese juego retrasa absolutamente todo”.   

Chávez agregó que hay “una excesiva burocracia en las diferentes etapas para obtener los permisos”, sin embargo, se siguen haciendo los esfuerzos para seguir satisfaciendo la demanda en el país y así cumplirles a cabalidad a los clientes. 

Gran problema

María Gabriela Gutiérrez, gerente de ventas y mercadeo de Cosmopolitan, agregó que ante este panorama, los clientes sufren un impacto en varios sentidos. 

“Anímico y económico. Claro que causa un impacto negativo importante en la población. Esperar, claro está, genera más gastos, ya que altera los planes familiares previamente estipulados”. 

El problema no es solamente para los clientes, aseguró Gutiérrez. Los empresarios se ven con las manos atadas porque no pueden cobrar absolutamente nada y los bancos siguen recaudando sus intereses. 

El que más paga, es el que tiene derecho a que le otorguen en orden preferencial los permisos, explicó Gutiérrez. “Así es difícil competir para muchas empresas y de ahí, por decirlo de alguna manera, comienzan los retrasos”, agregó la ejecutiva.

“Hay un juego muy complejo en todo este procedimiento de permisos. Y no solamente para nuevas construcciones, hablo de todo los procesos. Los clientes, como es normal, hacen sus reclamos y toman muchas veces como responsables a las promotoras”. 

Ricardo Chávez explicó que en los procesos de permisología, se deben realizar entre 14-16 pasos diferentes con entidades que están involucradas en acceder, revisar y aprobar lo que la promotora está solicitando para construir. 

“No es tema de que esté mal hacer tantos pasos. Al contrario, mientras más revisión mejor. El consejo sería a que se alineen todos esos procesos a fluir en un proceso único para que no tenga el promotor que destinar tanto a tiempo a trámites que retrasan las entregas y luego trastocan los propósitos de nuestra clientela en general”, cerró Chávez.


Trámites

  • Permiso de Construcción
  • Permiso Preliminar Inicial de Construcción
  • Permiso de Construcción Visto Bueno 
  • Permiso de Construcción para Movimiento de Tierra o Terracería
  • Permiso para Demolición
  • Registro de Transferencia de Permiso de Construcción
  • Permiso para el Uso de Acera
  • Permiso de Ocupación
  • Estructuras Temporales